es-ESen-US
domingo, 20 de mayo de 2012

"La grandeza de la humanidad está determinada esencialmente por su relación con el sufrimiento y con el que sufre (…). Una sociedad que no logra aceptar a los que sufren y no es capaz de contribuir mediante la compasión a que el sufrimiento sea compartido y sobrellevado también interiormente, es una sociedad cruel e inhumana" (Spe salvi, 38)

Minimizar
Benedicto XVI
13
Queridos hermanos y hermanas
 
La XLIX Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que se celebrará el 29 de abril de 2012, cuarto domingo de Pascua, nos invita a reflexionar sobre el tema: Las vocaciones don de la caridad de Dios.
 
La fuente de todo don perfecto es Dios Amor - Deus caritas est -: «quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él» (1 Jn 4,16). La Sagrada Escritura narra la historia de este vínculo originario entre Dios y la humanidad, que precede a la misma creación. San Pablo, escribiendo a los cristianos de la ciudad de Éfeso, eleva un himno de gratitud y alabanza al Padre, el cual con infinita benevolencia dispone a lo largo de los siglos la realización de su plan universal de salvación, que es un designio de amor. En el Hijo Jesús –afirma el Apóstol- «nos eligió antes de la fundación del mundo para que fuésemos santos e irreprochables ante Él por el amor» (Ef 1,4). Somos amados por Dios incluso “antes” de venir a la existencia. Movido exclusivamente por su amor incondicional, él nos “creó de la nada” (cf. 2M 7,28) para llevarnos a la plena comunión con Él.
 
Lleno de gran estupor ante la obra de la providencia de Dios, el Salmista exclama: «Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él, el ser humano, para que te cuides de él?» (Sal 8,4-5). La verdad profunda de nuestra existencia está, pues, encerrada en ese sorprendente misterio: toda criatura, en particular toda persona humana, es fruto de un pensamiento y de un acto de amor de Dios, amor inmenso, fiel, eterno (cf. Jr 31,3). El descubrimiento de esta realidad es lo que cambia verdaderamente nuestra vida en lo más hondo. En una célebre página de las Confesiones, san Agustín expresa con gran intensidad su descubrimiento de Dios, suma belleza y amor, un Dios que había estado siempre cerca de él, y al que al final le abrió la mente y el corazón para ser transformado: «¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y tú estabas dentro de mí y yo afuera, y así por fuera te buscaba; y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste. Tú estabas conmigo, más yo no estaba contigo. Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no existirían. Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti» (X, 27,38). Con estas imágenes, el Santo de Hipona intentaba describir el misterio inefable del encuentro con Dios, con su amor que transforma toda la existencia.
 
Se trata de un amor sin reservas que nos precede, nos sostiene y nos llama durante el camino de la vida y tiene su raíz en la absoluta gratuidad de Dios. Refiriéndose en concreto al ministerio sacerdotal, mi predecesor, el beato Juan Pablo II, afirmaba que «todo gesto ministerial, a la vez que lleva a amar y servir a la Iglesia, ayuda a madurar cada vez más en el amor y en el servicio a Jesucristo, Cabeza, Pastor y Esposo de la Iglesia; en un amor que se configura siempre como respuesta al amor precedente, libre y gratuito, de Dios en Cristo» (Exhort. ap. Pastores dabo vobis, 25). En efecto, toda vocación específica nace de la iniciativa de Dios; es don de la caridad de Dios. Él es quien da el “primer paso” y no como consecuencia de una bondad particular que encuentra en nosotros, sino en virtud de la presencia de su mismo amor «derramado en nuestros corazones por el Espíritu» (Rm 5,5).
 
En todo momento, en el origen de la llamada divina está la iniciativa del amor infinito de Dios, que se manifiesta plenamente en Jesucristo. Como escribí en mi primera encíclica Deus caritas est,«de hecho, Dios es visible de muchas maneras. En la historia de amor que nos narra la Biblia, Él sale a nuestro encuentro, trata de atraernos, llegando hasta la Última Cena, hasta el Corazón traspasado en la cruz, hasta las apariciones del Resucitado y las grandes obras mediante las que Él, por la acción de los Apóstoles, ha guiado el caminar de la Iglesia naciente. El Señor tampoco ha estado ausente en la historia sucesiva de la Iglesia: siempre viene a nuestro encuentro a través de los hombres en los que Él se refleja; mediante su Palabra, en los Sacramentos, especialmente la Eucaristía» (n. 17).
 
El amor de Dios permanece para siempre, es fiel a sí mismo, a la «palabra dada por mil generaciones» (Sal 105,8). Es preciso por tanto volver a anunciar, especialmente a las nuevas generaciones, la belleza cautivadora de ese amor divino, que precede y acompaña: es el resorte secreto, es la motivación que nunca falla, ni siquiera en las circunstancias más difíciles.
 
Queridos hermanos y hermanas, tenemos que abrir nuestra vida a este amor; cada día Jesucristo nos llama a la perfección del amor del Padre (cf. Mt 5,48). La grandeza de la vida cristiana consiste en efecto en amar “como” lo hace Dios; se trata de un amor que se manifiesta en el don total de sí mismo fiel y fecundo. San Juan de la Cruz, respondiendo a la priora del monasterio de Segovia, apenada por la dramática situación de suspensión en la que se encontraba el santo en aquellos años, la invita a actuar de acuerdo con Dios: «No piense otra cosa sino que todo lo ordena Dios. Y donde no hay amor, ponga amor, y sacará amor» (Epistolario, 26).
 
En este terreno oblativo, en la apertura al amor de Dios y como fruto de este amor, nacen y crecen todas las vocaciones. Y bebiendo de este manantial mediante la oración, con el trato frecuente con la Palabra y los Sacramentos, especialmente la Eucaristía, será posible vivir el amor al prójimo en el que se aprende a descubrir el rostro de Cristo Señor (cf. Mt 25,31-46). Para expresar el vínculo indisoluble que media entre estos “dos amores” – el amor a Dios y el amor al prójimo – que brotan de la misma fuente divina y a ella se orientan, el Papa san Gregorio Magno se sirve del ejemplo de la planta pequeña: «En el terreno de nuestro corazón, [Dios] ha plantado primero la raíz del amor a él y luego se ha desarrollado, como copa, el amor fraterno» (Moralium Libri, sive expositio in Librum B. Job, Lib. VII, cap. 24, 28; PL 75, 780D).
 
Estas dos expresiones del único amor divino han de ser vividas con especial intensidad y pureza de corazón por quienes se han decidido a emprender un camino de discernimiento vocacional en el ministerio sacerdotal y la vida consagrada; constituyen su elemento determinante. En efecto, el amor a Dios, del que los presbíteros y los religiosos se convierten en imágenes visibles – aunque siempre imperfectas – es la motivación de la respuesta a la llamada de especial consagración al Señor a través de la ordenación presbiteral o la profesión de los consejos evangélicos. La fuerza de la respuesta de san Pedro al divino Maestro: «Tú sabes que te quiero» (Jn 21,15), es el secreto de una existencia entregada y vivida en plenitud y, por esto, llena de profunda alegría.
 
La otra expresión concreta del amor, el amor al prójimo, sobre todo hacia los más necesitados y los que sufren, es el impulso decisivo que hace del sacerdote y de la persona consagrada alguien que suscita comunión entre la gente y un sembrador de esperanza. La relación de los consagrados, especialmente del sacerdote, con la comunidad cristiana es vital y llega a ser parte fundamental de su horizonte afectivo. A este respecto, al Santo Cura de Ars le gustaba repetir: «El sacerdote no es sacerdote para sí mismo; lo es para vosotros» (Le curé d’Ars. Sa pensée – Son cœur, Foi Vivante, 1966, p. 100).
 
Queridos Hermanos en el episcopado, queridos presbíteros, diáconos, consagrados y consagradas, catequistas, agentes de pastoral y todos los que os dedicáis a la educación de las nuevas generaciones, os exhorto con viva solicitud a prestar atención a todos los que en las comunidades parroquiales, las asociaciones y los movimientos advierten la manifestación de los signos de una llamada al sacerdocio o a una especial consagración. Es importante que se creen en la Iglesia las condiciones favorables para que puedan aflorar tantos “sí”, en respuesta generosa a la llamada del amor de Dios.
 
Será tarea de la pastoral vocacional ofrecer puntos de orientación para un camino fructífero. Un elemento central debe ser el amor a la Palabra de Dios, a través de una creciente familiaridad con la Sagrada Escritura y una oración personal y comunitaria atenta y constante, para ser capaces de sentir la llamada divina en medio de tantas voces que llenan la vida diaria. Pero, sobre todo, que la Eucaristía sea el “centro vital” de todo camino vocacional: es aquí donde el amor de Dios nos toca en el sacrificio de Cristo, expresión perfecta del amor, y es aquí donde aprendemos una y otra vez a vivir la «gran medida» del amor de Dios. Palabra, oración y Eucaristía son el tesoro precioso para comprender la belleza de una vida totalmente gastada por el Reino.
 
Deseo que las Iglesias locales, en todos sus estamentos, sean un “lugar” de discernimiento atento y de profunda verificación vocacional, ofreciendo a los jóvenes un sabio y vigoroso acompañamiento espiritual. De esta manera, la comunidad cristiana se convierte ella misma en manifestación de la caridad de Dios que custodia en sí toda llamada. Esa dinámica, que responde a las instancias del mandamiento nuevo de Jesús, se puede llevar a cabo de manera elocuente y singular en las familias cristianas, cuyo amor es expresión del amor de Cristo que se entregó a sí mismo por su Iglesia (cf. Ef 5,32). En las familias, «comunidad de vida y de amor» (Gaudium et spes, 48), las nuevas generaciones pueden tener una admirable experiencia de este amor oblativo. Ellas, efectivamente, no sólo son el lugar privilegiado de la formación humana y cristiana, sino que pueden convertirse en «el primer y mejor seminario de la vocación a la vida de consagración al Reino de Dios» (Exhort. ap. Familiaris consortio, 53), haciendo descubrir, precisamente en el seno del hogar, la belleza e importancia del sacerdocio y de la vida consagrada. Los pastores y todos los fieles laicos han de colaborar siempre para que en la Iglesia se multipliquen esas «casas y escuelas de comunión» siguiendo el modelo de la Sagrada Familia de Nazaret, reflejo armonioso en la tierra de la vida de la Santísima Trinidad.
 
Con estos deseos, imparto de corazón la Bendición Apostólica a vosotros, Venerables Hermanos en el episcopado, a los sacerdotes, a los diáconos, a los religiosos, a las religiosas y a todos los fieles laicos, en particular a los jóvenes que con corazón dócil se ponen a la escucha de la voz de Dios, dispuestos a acogerla con adhesión generosa y fiel.
 
Vaticano, 18 de octubre de 2011
 
BENEDICTUS PP XVI
 

Puntuación

Comentarios

No hay comentarios, sea el primero en comentar este artículo!

Publica tu comentario

Sólo pueden enviar comentarios los usuarios registrados.
Habla el Papa - enero 2011
enero
Habla el Papa - febrero 2011
febrero
Habla el Papa - marzo 2011
marzo
Habla el Papa - abril 2011
abril
Habla el Papa - mayo 2011
mayo
Habla el Papa - junio 2011
junio
Habla el Papa - julio 2011
julio
Habla el Papa - agosto 2011
agosto
Habla el Papa - septiembre 2011
septiembre
Habla el Papa - octubre 2011
octubre
Habla el Papa - noviembre 2011
noviembre
Habla el Papa - diciembre 2011
diciembre
Habla el Papa - febrero 2010
febrero
Habla el Papa - marzo 2010
marzo
Habla el Papa - abril 2010
abril
Habla el Papa - mayo 2010
mayo
Habla el Papa - junio 2010
junio
Habla el Papa - julio
julio
Habla el Papa - septiembre 2010
septiembre
Habla el Papa - octubre 2010
octubre
Habla el Papa - noviembre 2010
noviembre
Habla el Papa - diciembre 2010
diciembre
Minimizar
Indice

enero

518-Homilia en la Jornada Mundial de la paz

519-Fiesta de las Familias de Madrid

520-Audiencia General

521-Motu proprio

522-visita al policlinico Gemelli

523-Audiencia General

524-Homilia en la Epifania del Señor

525-Homilia en el Bautismo del Senñor

526-Al Cuerpo Diplomatico

527-Audiencia general

528-Mensaje aniversario terremoto de Haití

529-A los administradores de Roma y Lazio

530-Al Pontificio Instituto polaco

531-Al Camino neocatecumenal

532-A la iglesia luterana

533-Audiencia general

534-A la policia de Roma

535-Al Tribunal de la Rota Romana

536-Mensaje Jornada comunicaciones sociales.

537-A la Iglesia evangélica luterana

538-Audiencia general

539-A la Comision de Dialogo con las iglesias orientales

540-Al pontificio colegio etíope

febrero

541- Audiencia general

542-XV Jornada Vida consagrada

543-A la comunidad del Enmanuel

544-Al nuevo embajador de Austria

545-Al Tribunal de la Signatura Apostólica

546-Prólogo al Subsidio al catecismo para la JMJ

547-A la Congregación para la Educación Católica

548-Audiencia general

549-Mensaje para Jornada Mundial de las vocaciones

550-A los misioneros de san Carlos Borromeo

551-Audiencia general

552-A los obispos de Filipinas

553-Al colegio filipino de Roma

554-Mensaje para la Cuaresma

555-Audiencia General

556-A la Academia Pontificia para la vida

557-Al Pontificio consejo para las comunicaciones sociales

marzo

558-Audiencia general

559-A los obispos filipinos

560-A los seminaristas de Roma

561-Audiencia general

562-A los ayuntamientos de Italia

563-Lectio divina a los sacerdotes

564-Audiencia general

565-Al Atrio de los gentiles

566-A un curso sobre el fuero interno

567-Monumento a las víctimas del nazismo

568-Al encuentro de pastoral familiar del CELAM

569-Audiencia general

abril

570-Audiencia general

571-A los obispos siromalabares

572-Pontificia Comision America Latina

573-Al final de un documental sobre Juan Pablo II

574-Al embajador de Croacia

575-Audiencia General

576-Al nuevo patriarca maronita

577-Homilía en el domingo de ramos

578-Audiencia general

579-Homilia Misa crismal

580-Homilia Misa Cena del Señor

581-Al final del Via Crucis en el Coliseo

582-Mensaje de Pascua

583-A la asamblea de emisoras de radio

mayo

584-Homilia beatificacion Juan Pablo II

585-Audiencia general

586-Mensaje Academia Pontificia de ciencias sociales

587-Al Instituto litúrgico san Anselmo

588-Homilía en Mestre

589-Discurso al mundo de la cultura

590-En la asamblea para el Congreso de Aquileia

591-En la basílica de san Marcos

592-A la Acción católica italiana

593-Audiencia general

594-Al Pontificio Instituto Juan Pablo II

595-A las obras misionales pontificias

596-A un congreso sobre la Mater et Magistra

597-A los obispos indios de rito romano

598-Audiencia general

599-Al Teresianum de Roma

600-A la universidad del Sacro Cuore

601-Audiencia General

602-Rosario con los obispos italianos

603-A los miembros de Caritas Internationalis

604-Al Pontificio Consejo para la nueva evangelizacion

605-Al Pontificio Instituto de Musica sacra

606-Meditacion al concluir el mes de mayo

607-Audiencia general

608-Discurso al llegar a Croacia

609-Discurso al mundo de la politica, empresa y cultura

610-Discurso a los jovenes croatas

611-A las familias croatas

612-A los representantes de la iglesia croata

613-Discurso de despedida

junio

614-Audiencia general

615-A la Academia Pontificia eclesiástica

616-A diversas etnias de gitanos

617-Al Congreso eclesial de la diócesis de Roma

618-Audiencia General

619-A las autoridades de San Marino

620-A los jovenes de San Marino

621-Audiencia general

622-Homilía en la procesión del Corpus

623-Audiencia a la Roaco

624-A la asociación santos Pedro y Pablo

625-A una delegación del Patriarcado de Constantinopla

626-Homilía en la solemnidad de san Pedro y san Pablo

627-A los arzobispos tras la entrega del palio

628-Entrega del premio Ratzinger

julio

629-A la 37 Conferencia de la FAO

630-A peregrinos de Altamura-Gravina

631-Inauguración de una muestra de arte

632-Visita a L'Osservatore Romano

agosto

633-Audiencia general

634-Respuestas a los periodistas en el vuelo a Madrid

635-Discurso a su llegada al aeropuerto de Barajas

636-Saludo en la fiesta de acogida de los jóvenes

637-Discurso en la fiesta de acogida de los jovenes

638-A las religiosas jóvenes

639-A jovenes profesores universitarios

640-Discurso durante el Via Crucis

641-Homilía en la Eucaristía con seminaristas

642-A jovenes minusválidos

643-Al Comité organizador de la JMJ

644-Saludo a los jovenes en Cuatro Vientos

645-Discurso a los jovenes en Cuatro Vientos

646-Homilia en la Eucaristia con jovenes en Cuatro Vientos

647-Palabras durante el rezo del Angelus

648-Consagracion de los jovenes al Corazon de Jesus

649-A los voluntarios de la JMJ Madrid 2011

650-Palabras de despedida en al aeropuerto de Barajas

651-Audiencia general

652-A sus antiguos alumnos

653-Audiencia general

654-Al finalizar un concierto en su honor

septiembre

655-Audiencia General

656-A las familias y sacerdotes de Ancona

657-A los novios en Ancona

658-Audiencia general

659-A los nuevos obispos

660- Intervención en la TV alemana

661-Ceremonia de bienvenida a Alemania

662-Discurso ante el Bundestag

663-A las comunidades judias

664-Homilía en el Olympiastadion

665-A las comunidades musulmanas

666-Al consejo de la iglesia evangelica

667-Celebracion ecumenica

668-En el santuario de Eichsfeld

669-En la Domsplatz de Erfurt

670-Saludo a los ciudadanos de Friburgo

671-A los representantes ortodoxos

672-Al Comité de católicos alemanes

673-Vigilia con los jóvenes

674-Homilía en el aeropuerto de Friburgo

675-A los catolicos de accion social

676-Despedida en el aeropuerto de Lahr

677-Audiencia general

678-Carta apostolica Quaerit semper

679-Despedida de Castalgandolfo

680-Despedida de Castelgandolfo

octubre

681-Audiencia general

682-A los obispos de Indonesia

683-Homilía en Lamezia Terme

684-Vísperas en la Cartuja de san Bruno

685-Audiencia general

686-A los prefectos italianos

687-Al Encuentro de nuevos evangelizadores

688-A la Fundacion Centesimus Annus

689-Homilia nuevos evangelizadores

690-Carta apostolica Porta fidei

691-Mensaje a la FAO

692-Mensaje a la Obra Adveniat

693-A la Iglesia siro-malabar

694-Audiencia general

695-Inauguración de la Domus Australia

696-A los obispos de Australia

697-Al embajador de los Países Bajos

698-A los ordinariatos militares

699-Jornada del migrante

700-En el encuentro de Asis

701-Despedida en Asis

702-A las delegaciones del encuentro de Asis

noviembre

703-Audiencia general

704-Audiencia general

705-Mensaje al II Congreso sobre familia

706-A los jefes religiosos de Israel

707-Entrevista a los periodistas en el vuelo a Benín

708-Ceremonia de Bienvenida en Cotonú

709-Catedral de Cotonú

710-Encuentro con las autoridades en Cotonú

711-Encuentro con sacerdotes, religiosos, laicos

712-Visita a la basílica de la Concepción

713-Encuentro con los niños en Cotonú

714-Encuentro con los obispos de Benín

715-Homilía en el estadio de la amistad

716-Entrega de la Exhortación apostólica postsinodal

717-Ángelus

718-Discurso de despedida

719-Audiencia general

720-Visista ad limina de obispos de EEUU

721-Audiencia general

722-Mensaje a Bartolomé I

diciembre

723-Al III Congreso mundial de pastoral

724-A la Comisión Teológica Internacional

725-Audiencia general

726-Ofrenda floral a la Inmaculada

727-Homilía fiesta Guadalupe

728-Mensaje Jornada Mundial de la paz

729-Vísperas con los universitarios de Roma

730-Visita a la cárcel de Rebibbia

731-Discurso a la Curia Romana

732-Mensaje de Navidad

733-Audiencia general

734-Vísperas y Te Deum 

febrero

302-A los obispos rumanos

303-Visita a un albergue de Caritas

304-A la Academia Pontificia para la vida

305-Mensaje para la 47 Jornada de oración por las vocaciones

306-Audiencia general

307-Visita al Seminario Mayor de Roma

308-Encuentro con los parrocos de Roma

309-A la aviación civil

310-Al terminar los Ejercicios Espirituales

marzo

311-Audiencia General

312-A los obispos de Uganda

313-A la parroquia San Juan de la Cruz en Roma

314-A los voluntarios de Protección civil italiana

315-Audiencia General

316-A la Penitenciaría Apostólica

317-A un Congreso sobre el sacerdocio

318-A los obispos de Sudán

319-Mensaje para la XXV Jornada Mundial de la juventud

320-Audiencia General

321-Al mundo empresarial de Roma

322-En la iglesia luterana de Roma

323-Al final de un concierto

324-Carta pastoral a los católicos de Irlanda

325-Mensaje al X Foro internacional de jóvenes

326-Audiencia General

327-Mensaje para la Jornada Misionera mundial

328-A los obispos de los países escandinavos

329-Encuentro con los jóvenes de Roma

330-Homilia en la Misa de Ramos

331-Homilía en aniversario de la muerte e Juan Pablo II

332-Audiencia General

abril

333-Homilía en la Misa de la Cena del Señor

334-Meditación tras el Via Crucis

335-Homilía en la Vigilia Pascual

336-Mensaje de Pascua

337-Audiencia General

338-Tras la proyección de un film

339-Audiencia General

340-A los obispos brasileños en visita ad limina

341-A la Papal Foundation

342-Discurso al llegar a Malta

343-Al visitar la tumba de san Pablo

344-Homilía en san Publio de Floriana (Malta)

345-A los jóvenes de Malta

346-Despedida de Malta

347-Funeral por el cardenal Spidlik

348-Audiencia General

349-Al embajador de Macedonia

350-Al nuevo embajador de Bélgica

351-Al Congreso _Testigos digitales_

352-Audiencia General

353-A obispos africanos

354-Al embajador del Congo

355-A la Academia Pontificia para las Ciencias Sociales

356-Palabras al final de un concierto

mayo

357-Meditación ante la Sábana Santa

358-A los jóvenes de Turín y Piamonte

359-Homilía en el funeral por el cardenal Mayer

360-Visita al Cottolengo

361-Audiencia General

362-A la guardia suiza

363-A los obispos de Bélgica

364-Llegada al aeropuerto de Lisboa

365-Homilía en Lisboa

366-Mensaje

367-Saludo a los jóvenes

368-Al mundo de la cultura

369-Homilía en las vísperas con sacerdotes y religiosos

370-Acto de consagración de los sacerdotes

371-Bendicion de las antorchas

372-Homilía en el santuario de Fátima

373-Encuentro con organizaciones de pastoral social

374-Encuentro con los obispos de Portugal

375-Homilía en Oporto

376-Despedida en Oporto

377-Mensaje al Kirchentag

378-Carta al legado pontificio para el X Congreso eucarístico de España

379-Audiencia General

380 A la embajadora de los Emiratos árabespdf

381 Al nuevo embajador de Mongolia

382-Al final de un concierto ofrecido por el patriarca de Moscú

383-Al Pontificio Consejo para los laicos

384-A las Obras misionales pontificias

385-A la Fundacion Centesimus annus

386.A los representantes de Macedonia y Bulgaria

387-Audiencia general

388-A la plenaria de la Conferenia Episcopal Italiana

389-Al Consejo pontificio para la pastoral con migrantes

390-Al Embajador de Benin

391-A los peregrinos de Macerata y Las Marcas

392-Discurso de conclusion del mes de mayo

junio

393-Audiencia general

394-A los periodistas durante el viaje a Chipre

395-Discurso en el aeropuerto al llegar a Chipre

396-Encuentro ecumenico en Chipre

397-A las autoridades civiles de Chipre

398-Audiencia general

399-Homilía en la clausura del Año sacerdotal

400-Al Banco de desarrollo del Consejo de Europa

401-A la Academia pontificia eclesiástica

402-Inauguración del Congreso de la diócesis de Roma

403-Audiencia general

404-Homilia en la ordenación de 14 presbíteros

405-A los obispos de Brasil

406-Audiencia general

407-Bendición de la estatua de la Virgen de Monte Mario

408-Homilía en el monasterio del Rosario de Monte Mario

409-A la asamblea de ROACO

410-A la delegacion del circulo de san Pedro

411-A una delegación del patriarcado de Constantinopla

412-Audiencia general

julio

413-A los promotores de la JMJ Madrid 2011

414-Al nuevo embajador iraquí ante la Santa Sede

415-Homilía en la Plaza Garibaldi de Sulmona

416-Inauguracion de la fuente de san José

417-Mensaje a los Rogacionistas

418-Audiencia General

septiembre

419-Rueda de prensa a los periodistas

420-A los religiosos dedicados a la enseñanza

421-A los estudiantes de escuelas católicas

422-A los líderes de otras religiones

423-Al Arzobispo de Canterbury

424-Discurso en la Westminster Hall

425-Vísperas con los líderes cristianos británicos

426-Homilía en la catedral de Westminster

427-Saludo a los jóvenes en Westminster

428-Saludo a los católicos galeses

429-En el asilo de ancianos St. Peter

430-A los encargados de la prevención de abusos a menores

431-Vigilia en el Hyde Park de Londres

432-Homilía en la beatificación de Newman

433-Encuentro con los obispos de Inglaterra y Gales

434-Despedida en el aeropuerto

435-Audiencia general

436-Carta a las familias

437-Visita ad limina obispos Brasil

438-Al Congreso de peregrinaciones

439-Despedida de Castelgandolfo

440-Audiencia general

octubre

441-Concierto en honor del Papa

442-Homilía en Palermo

443-A los obispos de Brasil

444Audiencia General

445-A la prensa católica mundial

446-Al nuevo embajador de Chile

446-Codigo de derecho oriental

447-Homilia inauguracion Sinodo obispos

448-Intervencion en el Sinodo

449-Semana social italiana

450-Audiencia general

451-Concierto en honor del Papa

452-Al nuevo embajador de Colombia

453-Al nuevo embajador de El Salvador

454-Mensaje a los seminaristas

455-Audiencia General

456-Al nuevo embajador de Corea

457-Al nuevo embajador de Ecuador

458-A la nueva Embajadora de Eslovenia

459-Al nuevo embajador de Portugal

460-Durante la despedida del Sínodo

461-Homilía de clausura del Sínodo

462-Mensaje Jornada mundial del emigrante

463-Al Simposio sobre Erik Peterson

464-Audiencia general

465-A la Academia Pontificia de las ciencias

466-A la fundación Romano Guardini

noviembre

467-Al Pontificio Consejo Justicia y Paz

468-Audiencia general

469-Homilía en la misa de difuntos

470-Llegada al aeroperto de Lavacolla

471-En la catedral de Santiago de Compostela

472-Homilía en la Plaza del Obradoiro

473-Rueda de prensa durante el vuelo a Santiago de Compostela

474-Homilía consagración Basílica Sagrada Familia

475-Ángelus en la Sagrada Familia de Barcelona

476-Visita al Nen Déu

477-Despedida en El Prat de Barcelona

478-A los obispos italianos

479-Audiencia general

480-Mensaje al G-20

481-Al comité para congresos eucarísticos

482-Carta al presidente de Irán

483-Al Pontificio Consejo para la cultura

484-A los instructores de esquí

486-A los obispos de Brasil

487-Audiencia General

488-Al Pontificio Consejo para la salud

489-Pontificio Consejo unidad cristianos

490-A un congreso sobre Newman

491-A los nuevos cardenales

492-Audiencia General

493-A los semanarios catolicos

494-A la union de superiores mayores

495-Al nuevo embajador de Japon

496-Homilia en la vigilia por la vida naciente

497-A los obispos de Filipinas

498-Al Patriarca de Constantinopla

499-Audiencia General

diciembre

500-Al nuevo embajador de Hungria

501-A la Comision teologica internacional

502-Al embajador de Costa Rica

503-Veneración de la Inmaculada

504-Audiencia General

505-Encuentro de jóvenes de Rotterdam

506-Mensaje Jornada Mundial de la paz

507-A la federación luterana mundial

508-Mensaje a las academias pontificias

509-A una delegacion del Tirol

509-Al nuevo embajador de Andorra

510-A la Curia Romana

511-Mensaje para la Jornada Mundial del enfermo

512-Audiencia General

513-Homlia en la Misa del gallo de Nochebuena

514-Mensaje de Navidad

515-A los pobres de las misioneras de la caridad

516-A los pueri cantores

517-Carta de clausura del Año Santo compostelano 

Inicio   |   Capilla   |   Lecturas   |   El Santo Padre   |   JMJ 2011   |   Actividades   |   Multimedia
Copyright 2012 Capilla Torre Espacio